De acuerdo con la agencia Flight Rada, que monitorea en tiempo real los vuelos y aterrizajes en aeropuertos del país, el aeropuerto de Santa Lucía ha realizado en un año 10,950 operaciones, 30 vuelos por día y trasladado apenas a poco más de un millón de pasajeros
El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) cumple su primer año de operaciones y sigue sin levantar vuelo, lo que ha quedado en evidencia con la pobre demanda de viajeros en las 16 rutas comerciales que cubre, 13 nacionales y tres internacionales. De acuerdo con la agencia Flight Rada, que monitorea en tiempo real los vuelos y aterrizajes en aeropuertos del país, la terminal de Santa Lucía no ha logrado el objetivo de convertirse en uno de los aeropuertos de mayor presencia en México, ya que a lo largo de un año ha realizado 10,950 operaciones, es decir, 30 vuelos por día y ha trasladado a apenas poco más de un millón de pasajeros.
Desde su inauguración el 21 de marzo de 2022 hasta el 31 de diciembre de ese año, el AIFA transportó a 912,415 pasajeros, cifra muy distante de los 2.5 millones que el Gobierno Federal anunció que se realizarían de manera inicial, y hasta la primera quincena de marzo de 2023, el aeropuerto Felipe Ángeles apenas y rebasó el millón de pasajeros.
Aunque desde Palacio Nacional se ha tratado de opacar las operaciones que se realizan en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), al que incluso se le ha destinado un menor presupuesto para mantenimiento, esta terminal aérea sigue siendo la más importante del país, y de acuerdo con informes del propio AICM, el año pasado transportó a 46,2 millones de pasajeros, y en comparación con los números presentados en el AIFA, tan solo en diciembre pasado, el Aeropuerto Internacional Benito Juárez transportó a 4 millones 244 mil 770 viajeros, cifra cuatro meses mayor que lo que se ha transportado en Santa Lucía en todo un año.
La pobre demanda de viajeros en el AIFA ha llevado al presidente Andrés Manuel López Obrador ha pensar en una estrategia arrebatada, como la de permitir el cabotaje, o sea, permitir el libre tránsito por el espacio aéreo mexicano y llegar a diferentes destinos del país a líneas aéreas extranjeras, lo que de aprobarse pondría contra la pared a las aerolíneas mexicanas, y todo, para que el AIFA tenga más vida y más operaciones por día.
En la actualidad en el AIFA operan tres aerolíneas mexicanas, Volaris, Viva Aerobús y Aeroméxico, mientras que hay tres internacionales, Arajet (República Dominicana) Copa Airlines (Panamá) y Conviasa (Venezuela).
De acuerdo con la agencia Flight Rada, desde el AIFA los principales vuelos salen con destino a Cancún, Guadalajara, Monterrey, Mérida, Puerto Vallarta y Oaxaca,

Durante enero, en el primer mes del 2023 se registraron 42 vuelos por semana a la Riviera Maya, 28 a Guadalajara, mismos número que ha Monterrey.
Hacía Mérida hubo un registro de 19 vuelos semanales, Puerto Vallarta tuvo 17, Oaxaca con 13, Acapulco, 9; mientras que hacia Veracruz, Mexicali y Tijuana registraron siete vuelos cada uno, es decir, una salida diaria.
La pobre demanda de vuelos nacionales es notoria, a lo que se suman las contadas salidas hacia destinos en el extranjero, como a República Dominicana a través a Arajet, con un vuelo cada dos días y con menos de una cuarta parte del cupo.

Volaris realizado cuatro vuelos semanales a Cuba, en tanto que el destino a Venezuela a través de la aerolínea Conviasa solo es con un vuelo por semana.
Hacia Panamá, a través de la aerolínea Copa Airlines se reportan tres vuelos por semana con menos de la mitad de cupo.
Habrá que esperar si con el decreto que puso en marcha el Gobierno Federal para retirar las operaciones de carga del AICM también se redicen las operaciones de vuelos comerciales, o en una acción desesperada el mandatario ordena el cabotaje para no ver como sigue en el abandono el AIFA, su aeropuerto insignia.