Un juez federal de EE. UU. dictaminó que Google violó leyes antimonopolio al mantener ilegalmente su monopolio en el mercado de búsquedas en línea
En un fallo histórico que podría transformar el panorama de los gigantes tecnológicos, el juez federal Amit Mehta del Tribunal de Distrito de EE. UU. para el Distrito de Columbia dictaminó el lunes que Google actuó ilegalmente para mantener su monopolio en las búsquedas en línea. Este veredicto, resultado de una detallada sentencia de 277 páginas, sostiene que Google abusó de su posición dominante al realizar pagos multimillonarios a empresas como Apple y Samsung para que establecieran su motor de búsqueda como predeterminado en sus dispositivos y navegadores web.
El fallo llega tras una demanda interpuesta en 2020 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos junto a varios estados, acusando a Google de emplear tácticas anticompetitivas para proteger su dominio en el mercado. Según el Departamento de Justicia, el motor de búsqueda de Google controla casi el 90% de las búsquedas en internet, lo que les permite obtener ingentes beneficios a través de la publicidad en línea.
La sentencia del juez Mehta confirma que Google pagó miles de millones de dólares para asegurar que su motor de búsqueda fuera el predeterminado en navegadores como Safari de Apple y Firefox de Mozilla. Por ejemplo, en 2021, Google pagó aproximadamente 18.000 millones de dólares a Apple para mantener esta posición. Esta práctica, según Mehta, bloqueó la competencia, dificultando que otros motores de búsqueda como Bing y DuckDuckGo ganaran terreno en el mercado.
El impacto de esta decisión es amplio y significativo. Se considera una de las mayores victorias antimonopolísticas desde el caso contra Microsoft hace más de dos décadas. Jonathan Kanter, el principal responsable antimonopolio del Departamento de Justicia, destacó que «esta decisión histórica responsabiliza a Google y allana el camino para la innovación en las generaciones venideras».
Sin embargo, el fallo aún no establece las medidas correctivas que deberá adoptar Google. El juez Mehta deberá determinar si la empresa deberá modificar su forma de operar o incluso deshacerse de parte de su negocio para cumplir con las leyes antimonopolio. Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de Google, afirmó que la empresa planea apelar la decisión, defendiendo que «las personas utilizan Google porque lo eligen, no porque se les obligue».
Esta decisión tiene lugar en un contexto de creciente escrutinio sobre las grandes empresas tecnológicas. No es la única demanda antimonopolio contra Google; otra, presentada en enero, acusa a la empresa de abusar de su posición dominante en el mercado publicitario. Además, la sentencia podría influir en futuros litigios contra otros gigantes tecnológicos como Apple, Amazon y Meta, la empresa matriz de Facebook.
El mercado ya ha reaccionado a la noticia, con una notable caída del 4.3% en las acciones de Alphabet, la empresa matriz de Google, reflejando la preocupación sobre las posibles repercusiones de esta sentencia.