El secretario adjunto para Asuntos Internacionales de Narcóticos de Estados Unidos, Todd Robinson, asegura que “yo he viajado a México y he visto lo que se fabrica allí, tanto metanfetaminas como fentanilo y sabemos que sus precursores químicos vienen de China”
El secretario adjunto para Asuntos Internacionales de Narcóticos de Estados Unidos, Todd Robinson despejó todas las dudas existentes sobre el origen de los precursores químicos y el lugar donde se fabrican metanfetaminas y fentanilo y apunta a que a pesar de las reiteradas negativas del populista presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, México es la nación donde se fabrican estas drogas que después se envían a Estados Unidos.
El funcionario fue entrevistado por la agencia EFE y subraya que “el fentanilo sí se fabrica en México” y que la existente cooperación bilateral que hay entre México y EU para frenar su tráfico es “muy buena” pero todavía puede mejorar para llegar al objetivo.
“Todo lo que hemos visto muestra que, de hecho, el fentanilo sí se está fabricando en México y sabemos que sus precursores químicos vienen de China”, aseguró el jefe antidrogas estadounidense.

“Yo mismo he viajado a México y he visto lo que se fabrica allí, tanto de metamfetaminas como fentanilo. Y estamos trabajando tan duro como podemos con nuestros socios en México para detener el tráfico de dichas sustancias”, apuntó.
De acuerdo con el gobierno del presidente de EU, Joe Biden, los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación producen el fentanilo en laboratorios clandestinos con productos químicos y cosméticos que adquieren de China y luego lo trafican y distribuyen en territorio estadounidense.
A pesar de esta información el populista López Obrador insiste en negar estas drogas se produzcan en México y tal como acusa a opositores de su país para quitarse culpas de encima y evitar ser señalado como responsable, en este caso argumenta que la droga llega directamente desde China a Estados Unidos y que por México pasa solo una pequeña parte, haciendo ver a los grupos del crimen organizado como si fueran unos “angelitos”.

El jefe antidrogas de EU señaló que a pesar de estas diferencias y negativas de López Obrador para aceptar que en su país si se fabrica el fentanilo, la cooperación en el combate al tráfico y fabricación de sustancias prohibidas “es muy buena” tanto a nivel técnico como político, y puso como ejemplo la carta que López Obrador envió en abril a su homólogo chino, Xi Jinping, pidiéndole su “apoyo” en el combate al fentanilo, un gesto que Washington considera “muy positivo”.
Según el diplomático, el gobierno de Joe Biden quiere que “México haga más para perseguir a los narcotraficantes”, pero también admite su “responsabilidad” para frenar la demanda de drogas en Estados Unidos y desmantelar las redes de narcotráfico dentro de su territorio.