“El riesgo es que la mentira se institucionalice como respuesta, lo que es inaceptable”, denunció Carlos Beristain, uno de los expertos del GIEI, quien aseguró que “a pesar de la voluntad política inicial, cuando se llegó al núcleo duro de la verdad de nuevo prevaleció el ocultamiento”

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), ente que depende de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), presentó su sexto y último informe durante los ocho años en los que investigó varias líneas sobre la desaparición de los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en la que exhibe como foco de interés a elementos del Ejército Mexicano como partícipes de la situación y su posible relaciópn con el crimen organizado, además acusa que el Gobierno Federal ha impedido acceso a documentos claves de la tragedia.

Los expertos del GIEI presentaron información de su investigación en ésta se apunta a elementos del Ejército durante la detención y presunta desaparición de los normalistas destacaron tras varias indagatorias y entrevistas, encontraron que hay información que el Estado Mexicano, a través de sus instituciones ha tenido desde el primer momento y la ha manipulado o se la oculta de forma deliberada al grupo, como grabaciones de conversaciones de elementos del Ejército con miembros de Guerreros Unidos.

Carlos Beristáin, uno de los expertos del GIEI señaló que ante los obstáculos que se han enfrentado, entre ellos que el gobierno no les da acceso a documentos que tiene en su poder, bajo esas no pueden seguir investigando, ya que la información se les oculta y es necesaria para avanzar.

“El músculo del Estado estaba presente, actuaron y no protegieron, saben y sabían lo que pasó. El ocultamiento de esa información se ha constituido en sí mismo en una responsabilidad del Estado”, acusó el experto.

Carlos Beristáin subrayó que marinos, elementos del Ejército Mexicano, policías, autoridades locales y estatales, así como órganos de inteligencia del Estado supieron minuto a minuto, con monitoreo en tiempo real sobre el paradero de los normalistas, pero obstaculizaron información y construyeron una versión falsa de los hechos, refirió.

“El riesgo es que la mentira se institucionalice como respuesta, lo que es inaceptable”, denunció Carlos Beristain al asegurar que “a pesar de la voluntad política inicial, cuando se llegó al núcleo duro de la verdad de nuevo prevaleció el ocultamiento”.

Los expertos del GIEI anunciaron que este es su último informe sobre el caso y se van del país, dado que el Gobierno Federal ha ocultado evidencias y no ha sido veraz con las solicitudes que han enviado para conocer la verdad sobre los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, el ocultamiento de la verdad se ha institucionalizado, sobre todo por la implicación del Ejército Mexicano con miembros del crimen organizado en Guerrero.