El mandatario dijo desde Chiapas que al fin de su administración espera que por lo mensos la mitad de ciudadanos en el país tendrán este servicio gratuito
Por primera vez desde que ha pregonado promesas de las que no se ha cumplido ninguna hasta ahora, ya que no existen evidencias que así lo desmientan, este lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador finalmente reconoció que uno de sus proyectos de Internet para todos no es la pera en dulce que imaginó y admite que no ha podido cumplir con este programa, aunque no señaló que aún faltan por cumplir el abasto de medicamentos para el sector salud del país, tampoco la entrega de medicamentos para niños y personas con cáncer, tampoco se ha controlado la Inflación, los productos de la canasta básica siguen subiendo a pesar del programa que se aplicó para contener su alza de precios, y que decir de las gasolinas, no han bajado a pesar de que fue una de las promesas de campaña.
Desde Chiapas el mandatario para no quedar mal, anunció que al final de su gobierno en el 2024, por lo menos la mitad de ciudadanos en el país tendrán internet gratuito, algo que de acuerdo con especialistas del ramo de las telecomunicaciones se ve complicado, ya que la red de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que es con la que se busca extender el servicio de internet requiere de presupuesto, algo de lo que la dependencia que encabeza Manuel Bartlett no cuenta para dar mayor cobertura.
“Llevamos cuatro años trabajando y no hemos podido, yo espero que antes de terminar (la actual administración federal) se cumpla con este compromiso de que haya Internet para Todos, porque hay mucha demagogia en el manejo de la tecnología, con los avances supuestos de la tecnología”, expuso.
“Resulta que se puede tener satélite, pero si está nublado, ya no hay señal, y lo de la fibra óptica, es también algo que requiere no sólo de las líneas generales y de lo que se llama la última milla”, señaló.
López Obrador ha marcado la apuesta y ha destinado mayor presupuesto a obras con las que espera ser recordado algún día, como son el Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas. Del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), su futuro podría estar en ser una terminal aérea para servicio de carga, toda vez que para el servicio de pasajeros la ambiciosa propuesta de la 4T ha quedado muy lejos, pues a un año de su puesta en marcha, luce aún como un pueblo fantasma.
Imagen/Fodigua